Queremos comentar una obra y a veces la conversación la llevan siempre las mismas personas. ¿Cómo abrir más voces sin hacerlo rígido?
Necesitamos repartir pequeñas tareas y que la idea no dependa siempre de que alguien lo recuerde todo. ¿Qué pregunta os haríais después para saber si el plan encaja?