Mis hermanos y yo empezamos a acompañar más a nuestros padres: citas, compras, papeles y alguna noche cuando están peor. Vivimos a distancias distintas y cada uno cree estar haciendo lo que puede, pero nadie tiene la visión completa.
¿Cómo se puede repartir sin medir el cariño en horas ni cargar siempre a quien vive más cerca?